Casarse en invierno es menos común pero mas fascinante. No tiene por que haber ninguna razón, pero todas las que detallamos a continuación, tienen su punto de original y elegante.

La decoración invernal y nevada crea una atmósfera de blanco puro neutralizante de todos los demás colores. Tan sólo solo algunos granates, palo, marrones y beigues, junto con el verde pino, hacen juego con el blanco protagonista de todo el entorno. Las piñas, el brezo, troncos, dorados.

 

 

El entorno es natural, aire puro.
Ese blanco protagonista del entorno resalta a la novia y crea una simbiosis con ella, cuyo traje parecerá mas frágil que nunca. Los vestidos de las novias parecen más delicados. Transparencias con topitos simulando la nieve al caer tanto en vestidos como en el velo. Los encajes, las  transparencias junto con bordados y pequeña pedrería, con estilo muy retro y vintage.

 

En la elección de los detalles en los accesorios, indiscutiblemente, uno de los mejores aliados del traje de la novia son los accesorios en piel. La capa o cuello de piel en visón y zorro son nuestras propuestas y siempre en blanco.

El velo también juega un gran protagonismo. Largo o mas corto, por la cara refugiándose del viento, con sus transparencias acorde con la sutileza de los detalles.

Para los zapatos de novia no hay nada mejor que unos botines de boda.

 

Al final, la principal razón es quererse …